Carreras de aplicación práctica en nuestra vida

Estamos viviendo una época en la que todos los avances tecnológicos y científicos están teniendo gran acogida en la vida de las personas.

Cuando se inventa o se presenta un diseño de producto nuevo, inmediatamente se llama a los medios de comunicación para que difundan su aparición; también, cuando se descubre una forma más práctica de hacer algo que es parte de la vida diaria (como por ejemplo el conducir un auto), se producen millones de productos similares para comercializarlos; y también, cuando una nueva tecnología aparece, no sólo tratamos por todos los medios de conseguirla, sino que ni siquiera pensamos en lo costoso que es el nuevo aparato.

Todo está yendo como por una vorágine de producción incesante que ha alcanzado las raíces de, incluso, la formación universitaria y en casa; pues ambas parecen estar guiadas hacia el que los jóvenes tengan presencia en este escenario de producción.

Una producción bien pensada al estudiar

Si bien vemos que existen cada vez más instituciones educativas –ya sean universidades o institutos técnicos- que imparten cursos y carreras cada vez más de corte práctico, tampoco podemos pensar que esto es así de simple y sencillo.

Es decir, la formación universitaria en nuestros tiempos está logrando sacar al mercado laboral a profesionales capaces de crear productos que ayudarán en la vida práctica de todos nosotros; sin embargo, esta creación sería inútil si no se pensara en lo que finalmente realizará. En otras palabras, no se trata de producir por producir, pues no se están formando robots, sino personas que lancen un diseño de producto al mercado que cubra las expectativas de mucha gente.

Es por estas razones que las universidades se preocupan tanto en la formación en creatividad de sus alumnos; pero sobre todo, obtienen un plus quienes se han preocupado por desarrollar su capacidad de análisis, pues serán quienes marquen un rumbo diferente cuando todos los demás planteen los mismos caminos una y otra vez.