Cuida e Innova la Experiencia del Cliente

El cliente es el elemento fundamental de todo negocio, sin él simplemente no podría subsistir nuestro proyecto, por esta razón se debe de dar como prioridad el cuidar e innovar la experiencia que tenga o pudiera tener con nosotros.


Un cliente contento y fiel siempre tenderá a preferirnos ante nuestra competencia y por ende lograremos tener una ventaja competitiva en un mediano-largo plazo, que sin ninguna duda se verá reflejado e influenciará positivamente en el buen crecimiento de la empresa o proyecto.

Si te preguntas el ¿Cómo cuidar e innovar la experiencia del cliente?, te recomiendo seguir las siguientes normas que hasta el momento a mi me han funcionado:

Haz que el Cliente se Sienta Parte Importante de la Empresa

Si tu cliente realmente siente que está participando activamente y juega un rol importante en la empresa, se involucrará con la «marca» y la tomará como de él, ésto resultará beneficioso para ambos.

Aquí juega un papel muy importante la «creatividad» que le des para conseguirlo, sólo recuerda que debes de enfocarte y dirigir toda esa creatividad a tu mercado meta (target), ya que no se le puede dar «gusto» a todos con lo mismo.

El Cliente Siempre tiene la Razón, y cuando NO, Bríndale una Adecuada Orientación.

Es muy popular la frase «El cliente siempre tiene la razón», que hace alusión a que nunca se debe de cuestionar lo que el cliente diga, sin embargo, en ciertos momentos el cliente en verdad NO tiene la razón y se le debe de orientar hacia lo que en verdad funcione y sea lo adecuado para él, el no hacerlo puede provocar una mala reacción futura hacia con nosotros.

¡Entre más Rápido, aún MEJOR!

Algo en lo que todos estamos de acuerdo es que queremos tener cualquier cosa lo más rápido posible, por está razón el agilizar los procesos para que el cliente reciba su producto o servicio, solución a un problema, respuesta sobre alguna cuestión, etc. ¡será mejor!, y toma un papel decisivo para la elección final de él.

También es importante cuidar el aspecto de brindar calidad a lo que se pide, ya que si por agilizar el proceso el resultado deja bastante que desear, será contraproducente.